19921492: El encubrimiento del otro. Hacia el origen del mito de la modernidad.Madrid: Nueva Utopía.
Congreso Nacional de la República de Bolivia
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[1]Franz G. Laime Pérez es Comunicador Social, Docente de la Universidad Pública de El Alto y Asesor General de la Asociación Provincial de Radios Comunitarias APRAC-BOLIVIA. franzlaime@bolivia.comwww.jayma.es.tl
El presente escrito hace una descripción y una mirada reflexiva de lo que pude observar en una actividad organizada por Escuelas Radiofónicas de Bolivia-Erbol. En representación de radio Qullasuyu Marca y Asociación Provincial de Radios Comunitarias APRAC-Bolivia asistí al evento denominado Encuentro Intercultural de las 150 Radios de la Red Erbol, desarrollado en Llallagua, Siglo XX-Bolivia. El mismo se inició el día martes 28 de abril y duró hasta el 1 de mayo de 2009, coincidiendo con el 50 aniversario de Radio Pío XII.
Personalmente me sentí plenamente identificado con los ideales emergentes de todo el conjunto de representantes de emisoras presentes en este evento. Pude apreciar in situ una diversidad de percepciones, de participantes, de locutores, de hombres y mujeres dispuestos a brindar todo de sí para continuar trabajando por el desarrollo con identidad de todas nuestras comunidades y pueblos indígena originario campesinos. Se evaluaron los principales programas de la Red Erbol, se planificó una estrategia periodística para encarar la cobertura noticiosa para las elecciones nacionales de diciembre 2009, entre otros aspectos.
Un diálogo intergeneracional y horizontal, desde hombres y mujeres jóvenes hasta las generacionales de mayor experiencia, que se empeñó en la construcción colectiva de un estilo de trabajo sustentado en el carácter multicultural de Bolivia y a su vez empeñado en alcanzar la interculturalidad. Pero una interculturalidad que previamente debe saldar deudas históricas que todavía no han sido resueltas según el R.P. Roberto Durette O.M.I., para ejemplificar señalaba que el lunes 27 de abril hubo un enfrentamiento en Llallagua con heridos, entre indígenas y habitantes del pueblo por territorio, puesto que el territorio en que se encuentra Llallagua, Siglo XX y el distrito minero pertenecían al Ayllu Chullpa y que de toda la riqueza mineral extraída en varias décadas, nada fue para este ayllu. Y que, como este caso existen muchos en otras partes del país. Como medios de comunicación, tenemos la gran responsabilidad de ayudar a la gente a manejar y resolver sus conflictos de larga data. Como diría Félix Cárdenas, debemos estar conscientes de que no solo es una cuestión de pedir perdón sobre el río de sangre derramado, sino que debe estar seguido de una restitución de aquello arrebatado a través de consensos duraderos. Por tanto, una inmediata tarea para los periodistas y medios de comunicación es el desafío de ponernos en la mente de la población que históricamente fue marginada y discriminada, y por eso no es fácil hablar de interculturalidad. Por ello, la construcción de ese mosaico de país está en manos de los periodistas. Debemos recordar que nuestro trabajo es llegar a un consenso histórico y no de confrontar, ni excluir, debemos complementarnos mutuamente para la construcción de un nuevo Estado Plurinacional.
Pude evidenciar el diálogo de conocimientos entre hermanos/as periodistas de oriente y occidente, chaco y amazonía, en un espacio ameno de intercambio sencillo de opiniones y profundo en sentimientos encontrados y compromiso con la causa de la mayoría poblacional indígena de Bolivia, para trabajar por los sectores tradicionalmente excluidos. Insatisfechos de su trabajo (Gómez 2009), y con ganas de seguir mejorando desde una mirada autocrítica y reflexiva. Por un momento me pareció que Bolivia no vivía ningún enfrentamiento entre oriente y occidente, que los problemas habían acabado. Ahí pude concluir, en base a la reflexión colectiva, que desde el trabajo de los periodistas, desde los medios se puede cambiar y aportar a una convivencia intercultural verdadera, con una aceptación mutua, asimilando creativamente los elementos de cada cultura en beneficio mutuo, construyendo un respeto duradero con dignidad. Percibí que el concepto de la “tolerancia” de repente se convierte en una especie de contención o aceptación forzada del “otro”, cual mina antipersonal que se guarda o contiene en el corazón y que puede estallar en cualquier momento (Comunicación personal con Luis Enrique López), por ello prefiero hablar de la construcción creativa de un respeto muto y duradero desde lo diverso. Eso que no es posible desde una labor mediática fría, inhumana, mentirosa, tendenciosa, interesada y desconectada de la realidad, sino desde un diálogo de saberes y conocimientos, de lengua e idiomas, de usos y costumbres, de ciencia y tecnología de nuestras naciones originarias para alcanzar la interculturalidad anhelada (CEA 2003).
El periodismo desempeñado desde medios tradicionales y comerciales en nuestro país pasa por una situación muy crítica e irresponsable. De ser escenario, testigo y actores,(Archondo 2009) se atribuyeron el rol de ser la palestra mediática en el que se ventilan los conflictos de intereses. Si bien antes fabricaban candidatos, ahora fabrican problemas, la tergiversación llega a niveles insospechados, si uno ve una mosca ellos muestran un cóndor, decía el párroco de Llallagua-Siglo XX durante la misa celebrada en honor de radio Pío XII.Por esta razón los medios debemos hablar más de lo que nos une, hablar de integración a través de la radio para conocernos más, a través de la voz tenemos la posibilidad de estrechar las manos, ideas, sentimientos y limpiar las barreras que nos separan (Casanova 2009), y si pensamos en una práctica similar con nuestros pueblos seguro que estaremos caminando rumbo al ideal de país que todos deseamos.
Los medios deben ser un espacio de reivindicación sociolingüístico-cultural. Una lengua predominante y de prestigio como el castellano, que aplasta y mimetiza a otras lenguas nativas, solo impulsa un genocidio lingüístico y por ende un genocidio poblacional, Rigoberta Menchú, Premio Nobel de la Paz lo dijo con vehemencia; la lengua es el alma de un pueblo. Por tanto, cuando se pierde una lengua, se pierde a una cultura entera, desaparece una nación originaria con su cosmovisión. Por ello es determinante hablar de ecología lingüística (Sichra 2005) a partir de los medios de comunicación, que equivale a una preservación dinámica de las lenguas. Este es precisamente el principal rol que indirectamente estuvo jugando la Red Erbol desde mi punto de vista, por ello –como diría Javier Medina– me felicito de haberlos conocido y haber compartido estos días de su encuentro intercultural en Llallagua-Siglo XX y, me permito animar a otras emisoras del país a unirse a esta causa, y también invito a la población en general a seguir esta red como una alternativa que hace un periodismo de esperanza, un periodismo de acción, un periodismo humano que va más allá de un color político e incluso de una coyuntura político-social. Un periodismo que se construye con el aporte horizontal/colectivo y no desde el verticalismo/autoritario de un simple empresario de logias como ocurre en los medios comerciales por demás conocidos y desgastados.
El párrafo precedente me da paso para hacer una mención especial a radio Pío XII que cumplió 50 años de trabajo permanente, “clausurada varias veces por dictaduras militares” (Autor Anónimo 1971: 46), que ahora en ocasión de su 50 aniversario, postula el lema: prohibido hablar por el pueblo, el pueblo tiene la palabra. Se trata de una emisora que con el paso de los años y la experiencia supo ganarse el calificativo de Pío XII una radio que se hace pueblo, por la defensa de los mineros e indígenas (López 1985). Una emisora que le habla a su pueblo en aymara, en quechua y en castellano, que a pesar del éxodo y dramática migración que produjo el Decreto Supremo 21060 de Paz Estensoro en los centros mineros (O’connor 1999), aún goza de mucha vitalidad y es sintonizada por sus oyentes en Cochabamba, Sucre, El Alto, La Paz, etc. incluso en otros países. Por ello, quiero concluir y resumir la labor de la Red Erbol y Pio XII como unperiodismo que se hace pueblo.
BIBLIOGRAFIA
Autor anónimo
1971El delito de ser periodista. Oruro: s/e
Archondo, Rafael
2009Los medios en tiempos de Evo Morales, ponencia presentada el 30 de abril en Llallagua durante el Encuentro Intercultural de las 150 Radios de Erbol.
Casanova, Demetrio
2009Entrevista realizada el 30 de abril (11h00) en Llallagua durante el Encuentro Intercultural de las 150 Radios de Erbol.
CEA-Consejo Educativo Aymara
2003Interculturalidad. El Alto, La Paz: CEA
Gómez, Andrés
2009 Casanova, Demetrio
2009Entrevista realizada el 30 de abril (14h00) en Llallagua durante el Encuentro Intercultural de las 150 Radios de Erbol.
López Vigil, José Ignacio.
1985Radio Pio XII, Una Mina de Coraje. Quito: ALER Pío XII-Gráficas Señal.
O’connorDarlach, Eduardo
1999Conversaciones con Víctor Paz Estensoro. La Paz: La Razón
Sichra, Inge
2005“¿Qué hacemos para las lenguas indígenas? ¿Qué podemos hacer? ¿Qué debemos hacer? Reflexiones sobre la práctica y teoría de la planificación lingüística”. Revista Qinasay Nro. 3. 161-181. (Cochabamba).
[1]Franz G. Laime Pérez es Comunicador Social, Docente de la Universidad Pública de El Alto y Asesor General de la Asociación Provincial de Radios Comunitarias APRAC-BOLIVIA. franzlaime@bolivia.comwww.jayma.es.tl
VII ENCUENTRO DEL CONDOR Y EL AGUILA EN TIEMPOS DEL EQUINOCCIO
18 al 21 de marzo del 2009
Organizaciones, guías espirituales del continente, líderes y lideresas, de las nacionalidades y pueblos indígenas y no indígenas comprometidos con la espiritualidad que nos orienta por el camino del Sumak Kawsay – Buen vivir, en el marco del Pacto por la Unidad de Abya Yala, nos reunimos en el sagrado santuario del TIWANAKU, siguiendo las profecías de nuestros abuelos de la unidad del Águila – norte y Cóndor – sur, justamente cuando estamos viviendo el nuevo Pachakuti y cuando el calendario Maya habla de la llegada de los grandes seres de Luz, con el objetivo de fortalecer los espíritus, los cuerpos y las mentes de los pueblos de Abya Yala.
Con el permiso de nuestros espíritus tutelares, achachilas, huamanis, apus, ancestros, abuelos y abuelas, expresamos nuestra necesidad de manifestarnos públicamente a fin de dar a conocer nuestra voluntad de resistencia y lucha para defender la vida y la Pachamama.
CONSIDERAMOS QUE:
Los pueblos del ABYA YALA, superando todos los procesos de opresión, nos hemos mantenido vigentes por el respeto de formas de vida que se basa en la armonía y el equilibrio, con todos los seres vivos y los que hacen posible la vida; primando para nosotros la justicia, equidad y la convivencia de la unidad en la diversidad. Que por imposición de culturas occidentales se ha generado un desequilibrio en prácticas que causan divisionismo, daños a la madre tierra y perdida de identidades,
Sentimos la gran necesidad de volver a la visión cósmica de nuestros mayores, luchar por la armonía entre todos los seres vivos, tanto humanos, animales, plantas y minerales, para eso necesitamos avanzar en el camino que nos han marcado nuestros ancestros y pueblos y desarrollar masivamente nuestra espiritualidad.
Este VII encuentro, marca el compromiso de Pacto Unidad por la Vida del continente Abya Yala y del mundo entero. Nuestro análisis que hemos realizado todos los pueblos indígenas, organizaciones y redes de organizaciones en Abya Yala, aprobamos la siguiente Declaración, como un compromiso individual y colectivamente y queremos que a este proceso se sumen mas hermanos y hermanas de todos el planeta.
Para efecto, asumimos las siguientes posiciones:
DECLARAMOS
ii) Los Pueblos Indígenas hemos vivido y queremos seguir viviendo en una completa armonía con nuestros ecosistemas como uno de los factores esenciales de la espiritualidad y bajo estas premisas protegeremos: nuestro bosques del avance de los desiertos, luchar por la limpieza de nuestras aguas contaminadas y del aire, fortalecer nuestra relación con la naturaleza protegiendo los páramos, montañas, lagos, islas, mares y los seres vivos que viven en los mismos porque constituyen grupos más vulnerables frente a los efectos del calentamiento global, por la voracidad económica de las empresas multinacionales producto del imperio capitalista.
ii) La pérdida y división de nuestros territorios ancestrales, su mal manejo, los sistema de vida agrícola intensivas de monocultivos, transgénicos, agro combustibles, han provocado el aumento de hambre, la migración, la pérdida de identidad, perdida de la diversidad biológica. Los pueblos indígenas debemos recuperar nuestros territorios ancestrales, recursos y volver a encontrar el equilibrio y la armonía, y no aceptamos los planes engañosos de adaptación y mitigación que nos traen como solución al daño que causaron los países llamados industrializados.
iii) Expresamos nuestra profunda preocupación ante el desequilibrio al que han llevado los intereses individuales egoístas y que han dañado a nuestra madre Pachamama, poniendo en peligro a la vida en general, nuestra supervivencia y el futuro de las nuevas generaciones.
iv) Hacemos un llamado de detener esta crisis ambiental y social. Exhortamos a todo el mundo a reflexionar y actuar porque la crisis de nuestra tierra y el universo, no solo tendrá impacto de sufrimiento en los pueblos indígenas, sino en todos los seres humanos. Esta crisis solo será posible superando el actual sistema injusto, recogiendo la propuesta del buen vivir desde nuestros pueblos indígenas como continuidad de vida en armonía o vivir bien.
v) Los pueblos indígenas debemos recuperar y fortalecer nuestra espiritualidad, restituir nuestras Yachay Wasi, nuestros conocimientos tradicionales, saberes, practicas, costumbres, ritos y nuestra filosofía de vida porque tenemos la capacidad de convivir con nuestro entorno en armonía, equilibrio en base a la reciprocidad y complementariedad que nos da la Pachamama. Somos una alternativas de solución que vamos a aportar a los procesos de protección y saneamiento de nuestra Madre Tierra para vivir bien o buen vivir – Sumaq Qamaña o Sumaj Kausay.
vi) Nuestro rechazo a toda forma de apropiación de nuestros territorios, conocimientos colectivos, prácticas tradicionales, que nos pertenecen y no pueden ser comercializadas ni negociadas en los acuerdos de asociación o tratado de libre comercio; por lo que desconocemos los convenios o tratados que se celebren con tal fin y sin nuestro consentimiento libre, previo e informado.
vii) Los impactos que genera el cambio climático ponen en peligro nuestra Madre Tierra, cultura, soberanía alimentaria, medio ambiente, y sustento.
viii) Es determinación nuestra el rescate de los lugares sagrados de los Pueblos Indígenas y se puedan reactivar los yachay wasis y los templos de espiritualidad originaria, guiados por nuestros guías espirituales.
ix) Rechazamos a las sectas religiosas por dividirnos y ocasionar la perdida de nuestra identidad.